Musselwhite abre inscripciones para la nueva generación de Stope School
La Academia Musselwhite anunció la apertura de inscripciones para una nueva promoción de Stope School, un programa de formación intensiva
Rio Tinto y Glencore confirmaron el abandono definitivo de las negociaciones para una fusión, operación que habría dado origen a la mayor empresa minera del mundo por capitalización bursátil. La decisión puso fin a más de 18 meses de conversaciones intermitentes y marcó el tercer intento histórico de integración entre ambos grupos.
En comunicaciones simultáneas a los mercados, las compañías señalaron que no fue posible alcanzar una estructura de gobierno corporativo ni una valoración que ofrecieran una creación de valor económico sostenible para sus respectivos accionistas, en un contexto de creciente presión estratégica por consolidación dentro del sector minero global.
Rio Tinto informó que su evaluación final determinó que la combinación propuesta no cumplía con sus criterios de creación de valor ajustado al riesgo, particularmente en aspectos relacionados con el control corporativo, la asignación de sinergias y el equilibrio entre activos maduros y proyectos de crecimiento. Glencore, por su parte, indicó que los términos discutidos infravaloraban su negocio de cobre y su cartera de proyectos en desarrollo, además de restringir de forma significativa su influencia en la empresa resultante. La minera anglo-suiza buscaba una participación cercana al 40% del capital y un rol más equilibrado en la gobernanza, condiciones que no se concretaron.
La reacción del mercado fue inmediata. Las acciones de Glencore registraron caídas intradía de hasta dos dígitos porcentuales en Londres, mientras que Rio Tinto mostró retrocesos más moderados. El ajuste se extendió a otras compañías mineras relevantes, reflejando la percepción de que las grandes fusiones continúan enfrentando obstáculos estructurales, incluso en un entorno de precios elevados para metales como cobre, oro y plata.
Desde una perspectiva estratégica, el desenlace subraya la complejidad de ejecutar megafusiones mineras en un escenario caracterizado por riesgos regulatorios, tensiones geopolíticas, escrutinio antimonopolio y diferencias profundas en cultura corporativa. Analistas señalan que Rio Tinto mantendrá una estrategia independiente enfocada en disciplina de capital y expansión selectiva en cobre, mientras que Glencore seguirá orientando su portafolio hacia ese metal como eje de crecimiento de largo plazo.
El caso se suma a otros intentos fallidos de consolidación a gran escala registrados en 2024 y 2025, confirmando que, aun con fundamentos de demanda favorables, los acuerdos transformacionales siguen siendo excepcionales en la industria minera.