Argentina se consolida como eje estratégico para la gran minería global
En los días previos a la Navidad, dos de las mayores mineras del mundo, Rio Tinto y Glencore, coincidieron ante
La Universidad de Birmingham puso en marcha una nueva instalación para el reciclaje de imanes de tierras raras, un paso relevante para reducir la dependencia del Reino Unido de las importaciones de metales críticos y fortalecer su cadena de suministro industrial.
Los imanes de tierras raras son componentes esenciales en tecnologías clave como turbinas eólicas, vehículos eléctricos, equipos médicos, robótica, bombas y dispositivos electrónicos, por lo que su demanda seguirá en aumento conforme avance la transición hacia tecnologías bajas en carbono.
Rachel O’Reilly MBE FRS, vicerrectora de Investigación de la Universidad de Birmingham, señaló que el desarrollo de soluciones circulares completas para minerales críticos permite al Reino Unido avanzar hacia un liderazgo tecnológico con mayor resiliencia y sostenibilidad industrial.
La nueva planta se alinea con la estrategia nacional de minerales críticos del Reino Unido. En 2021, el Centro de Elementos Estratégicos y Materiales Críticos de Birmingham (BCSECM) advirtió que la electrificación de la economía incrementaría la dependencia de metales como litio, cobalto y tierras raras, recomendando impulsar el reciclaje, el procesamiento local y las alianzas internacionales.
La instalación, ubicada en el Parque Energético Tyseley, reintroduce por primera vez en 25 años la producción de imanes de tierras raras sinterizados en el Reino Unido, tanto a partir de materiales reciclados como de producción primaria.

Inaugurada por Chris McDonald, ministro de Industria del Reino Unido, la planta emplea la tecnología Hydrogen Processing of Magnetic Scrap (HPMS), un proceso desarrollado por investigadores de la universidad que permite extraer imanes de productos al final de su vida útil sin desmontarlos por completo.
Este método transforma residuos industriales en una fuente sostenible de tierras raras, reduciendo costos, riesgos en la cadena de suministro y el impacto ambiental. La nueva planta puede recuperar más de 400 kg de aleación por lote y producir hasta 100 toneladas anuales de imanes en un solo turno, superando ampliamente la capacidad de la planta piloto anterior.
El reciclaje de imanes a partir de residuos como discos duros, motores eléctricos y turbinas eólicas permite una reducción de emisiones de CO₂ cercana al 90% frente a la producción tradicional a partir de minería primaria.
La instalación forma parte de un ecosistema más amplio de investigación de la Universidad de Birmingham en reciclaje de baterías, recuperación química, desmontaje robótico y almacenamiento de energía. El proyecto fue financiado con 4.5 millones de libras por Innovate UK y otros programas nacionales y europeos.
Desde el sector público, se destacó que esta infraestructura puede reducir el riesgo de suministro de imanes permanentes para la industria manufacturera británica, al tiempo que impulsa la creación de empleo, el desarrollo de capacidades técnicas y el crecimiento económico de largo plazo.
