Noticias mineras de hoy
30 de enero de 2026 o Los precios del oro y la plata se desploman, camino de ser el peor
El Puente del Valle del Danubio en Linz, Austria, se ha consolidado como un referente de la ingeniería moderna de infraestructuras, tanto por su diseño estructural como por la complejidad técnica de su ejecución.
Con una longitud de 305 metros sobre el río Danubio, el proyecto fue concebido para convertirse en el puente colgante con anclaje de tierra más largo del mundo y en una pieza clave de la autopista A26 Linzer, que conformará la futura circunvalación occidental de cuatro carriles de la ciudad.
La obra conecta el norte y el sur de Linz mediante un sistema integrado de túneles y estructuras que cruzan ferrocarriles, carreteras y cuerpos de agua, formando una infraestructura continua diseñada para operar de manera segura y eficiente a largo plazo.
En este proyecto, Sandvik suministra todos los materiales de soporte en tierra utilizados bajo el Nuevo Método Austriaco de Tunelización (NATM). Esta técnica moderna de construcción de túneles se basa en aprovechar la capacidad portante del terreno circundante, utilizando un sistema de soporte flexible inmediato que combina hormigón proyectado, pernos y malla de acero.
La filosofía del NATM se apoya en el monitoreo continuo del comportamiento del terreno, lo que permite adaptar el refuerzo conforme avanza la excavación. Este enfoque facilita una excavación secuencial más segura y rentable, especialmente en condiciones geológicas variables, y prioriza la creación de cimientos confiables que garanticen el desempeño estructural a largo plazo.
El Puente del Valle del Danubio representa cómo la integración de métodos de tunelización avanzados y soluciones de soporte en tierra de alto desempeño es clave para el desarrollo de infraestructuras complejas en entornos urbanos y geotécnicos exigentes.