Oro y plata marcan nuevos máximos históricos impulsados por expectativas de recorte de tasas en EE. UU
Los precios del oro superaron el nivel de los 4,900 dólares por onza y alcanzaron un nuevo máximo histórico
El oro es uno de los metales más valiosos del mundo no solo por su papel histórico como reserva de valor, sino por sus propiedades físicas y químicas únicas que lo convierten en un insumo estratégico para múltiples industrias.
Se trata de un metal raro, blando y extraordinariamente poco reactivo, lo que le permite resistir la corrosión y el deslustre incluso en condiciones extremas. Esta estabilidad química lo hace ideal para aplicaciones donde la confiabilidad y la durabilidad son críticas.
El oro es, además, uno de los metales más maleables y dúctiles conocidos. Una sola onza puede estirarse hasta formar un alambre de aproximadamente 80 kilómetros o convertirse en una lámina tan delgada que resulta más fina que el papel de seda. Esta capacidad de adaptación explica su uso extensivo en componentes electrónicos de alta precisión.
Gracias a su excelente conductividad eléctrica y térmica, el oro es clave en la fabricación de sistemas electrónicos, satélites, tecnologías energéticamente eficientes y equipos de comunicación avanzados. En el sector de la construcción, contribuye a mejorar el desempeño energético de edificios especializados, mientras que en el ámbito médico y odontológico se utiliza por su biocompatibilidad y fiabilidad a largo plazo.
Más allá de sus aplicaciones industriales, el oro mantiene su relevancia como activo financiero y reserva de valor, una función que ha conservado durante siglos y que cobra especial importancia en contextos de volatilidad económica y geopolítica.
A través de sus operaciones globales, Newmont participa en el suministro responsable de este metal estratégico, asegurando que el oro fluya desde la mina hasta el mercado bajo estándares que priorizan la seguridad, el cuidado ambiental y el desarrollo responsable de la industria minera.
