• La expectativa de que la Fed adopte una política menos flexible influyó para que el metal áureo hilara su tercer semana a la baja.

El oro acumuló en la semana anterior pérdidas por 5.7 por ciento, su mayor declive desde marzo del 2020, para ligar tres semanas con descensos que lo llevaron a cotizar en mil 770 dólares la  onza.

“El oro tendrá dificultades para regresar a un mercado alcista en ausencia de expectativas de inflación que amenacen con desanclarse y con la Fed que no quiere o no puede calmar las cosas”, señalaron estrategas de Macquarie Group.

Las presiones a la baja se dieron principalmente ante la publicación de la decisión de política monetaria de la Reserva Federal.

“Una política monetaria menos flexible de la Fed reduce la demanda por commodities como el oro, al causar un aumento en los rendimientos de los bonos del Tesoro, lo que a su vez los hace menos competitivos al no devengar intereses. Adicionalmente, fortalece al dólar estadounidense”, explicó Gabriela Siller, especialista de Banco Base.

El oro no fue el único metal en caer ante la posibilidad de que el ritmo de alzas en las tasas de interés sea rápido.

También se reportaron fuertes caídas durante la semana en la plata (7.26 por ciento), el platino (9.06)  y el paladio (10.96).

En cuanto a los metales industriales, el cobre cayó 8.57 por ciento, el aluminio 3.23, el zinc 7.29  y el plomo 3.53 por ciento.

“Existen muchos factores que se espera mantengan los precios de los metales altos, entre ellos, la revolución industrial verde, los problemas en las cadenas de producción”, indicó Siller.