Minería mexicana: da señales de alerta por menor producción y falta de proyectos.

Minería mexicana: da señales de alerta por menor producción y falta de proyectos.

La minería es una industria de largo plazo. Cuando la exploración se detiene, el impacto no es inmediato, pero llega con fuerza años después. Eso es exactamente lo que hoy reflejan las cifras: México está pagando el costo de no haber impulsado nuevos proyectos a tiempo.

Los permisos ambientales son indispensables, pero su lentitud se ha convertido en uno de los principales factores de incertidumbre. La falta de certidumbre regulatoria inhibe la inversión, retrasa decisiones estratégicas y coloca al país en desventaja frente a otros productores mineros.

Mientras México enfrenta esta parálisis, Canadá, Chile y Perú continúan fortaleciendo su cartera de proyectos, ajustan marcos regulatorios y se posicionan como destinos confiables para el capital minero. En un contexto de transición energética y reconfiguración de cadenas de suministro, esa diferencia pesa cada vez más.

El escenario internacional exige mayores volúmenes de cobre, litio y minerales estratégicos. Estados Unidos y China buscan asegurar acceso a estos insumos críticos y la región latinoamericana vuelve a estar en el centro del tablero. México cuenta con potencial geológico, ubicación estratégica y cercanía con el mercado norteamericano, pero esos factores por sí solos no bastan.

La revisión del T-MEC añade presión adicional. La seguridad en el suministro de minerales será un tema central y los países que no logren ofrecer estabilidad regulatoria y proyectos en operación quedarán fuera de las decisiones estratégicas.

El problema no es la falta de diagnósticos ni de planes. El problema es que sin exploración activa y sin permisos oportunos no hay reposición de reservas, y sin reposición de reservas la producción seguirá cayendo. La minería no se reactiva con discursos, se reactiva con proyectos viables y reglas claras.

La disminución del 4.2% en la producción minera mexicana durante noviembre es la consecuencia directa de una cadena de decisiones aplazadas. El impacto ya es visible El oro en Guerrero cayó 33%, la fluorita en Coahuila retrocedió 39% y el hierro en Michoacán disminuyó 33%, según la Estadística de la Industria Minerometalúrgica (EIMM).

De no corregirse el rumbo, em impaco seguirá siendo más profundo en los próximos años.

¡Genial! Te has registrado correctamente.

¡Bienvenido de vuelta! Has iniciado sesión correctamente.

Te has suscrito correctamente a Mine Academy.

¡Éxito! Revisa tu correo electrónico para obtener el enlace mágico para iniciar sesión.

¡Éxito! Se ha actualizado tu información de facturación.

No se ha actualizado tu facturación.