En agosto de 2022 el gobierno federal anunció con bombo y platillo la creación de Litio para México (LitioMx) con el objetivo de explorar, explotar y aprovechar ese mineral en territorio nacional en beneficio del país. La Secretaría de Energía agregó que ese organismo público también administrará y controlará las cadenas de valor económico.

Pero falta mucho por hacer en políticas públicas. Sener pidió un presupuesto para 2024 de 9 millones 769 mil 397 para LitioMx, que se destinarán a servicios personales y no a inversión. La Secretaría de Hacienda previamente autorizó al Servicio Geológico Mexicano (SGM) a usar 36 millones 818 mil pesos para la exploración y evaluación de yacimientos de litio, y a mediados de agosto el Banco Interamericano de Desarrollo empezó a utilizar los 200 mil dólares aprobados en cooperación técnica a favor de LitioMx para proponer su diseño organizacional y la estructura corporativa.

Según esto, hay 31 concesiones vigentes para la explotación de litio en México. La más importante es la de Sonora Lithium en poder de China’s Ganfeng Lithium por 100 mil hectáreas, pero también están Radius Gold, Pan American Lithium, Zenith Minerals, Infinite Lithium y Organimax Nutient, que cedió sus derechos a la canadiense Advance Gold. En noviembre el entonces secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, dijo que había interés de inversionistas chinos, coreanos y estadunidenses.

El SGM destacó que en 2023 se hicieron investigaciones geológicas en 10 localidades con potenciales depósitos de litio: La Veta en Santa Ana, La Milpa en Carbó, Noria en Ures, San Antonio en la Colorada, Cerro Prieto en Guaymas y El Guaje en Teopache, todas comunidades en Sonora; Balleza en Mariano Balleza, Chihuahua; Mezquital, Durango; Nayar, Nayarit, y San Luis en Totaliche, Jalisco.

Para 2024 se harán estudios en otras 10 áreas prospectivas: La Junta en Villa Hidalgo, El Alambre en Huachinera; Zetasora, San Mateo, El Ranchito, El Pedregal en Sahuaripa; Yécora en la población de igual nombre y Tecoriname en Nácori, todos en Sonora, y San Pablo en Huatlatlauca en Puebla. El viernes le platico más.

Fuente: MILENIO