Explorar el subsuelo con datos: la nueva brújula de la minería
Por Felipe Bugueño, geólogo de Veracio En un mundo donde la demanda de cobre, litio y metales críticos se intensifica
La minería en Perú es una de las más grandes del mundo, y su impacto económico lo demuestra. De acuerdo con cifras de 2019, el país ocupa posiciones destacadas en la producción global de minerales: segundo lugar en cobre, plata y zinc; tercero en plomo; cuarto en estaño y molibdeno; quinto en boro; y octavo en oro. Con estos niveles de producción, no sorprende que el sector represente entre 60% y 64% de las exportaciones totales y sea un motor clave del PIB peruano.
Un rasgo particular de la minería peruana es la ubicación de muchos de sus yacimientos a más de 4,000 metros de altitud en la Cordillera de los Andes. Estas condiciones imponen desafíos técnicos importantes, sobre todo en el diseño de redes eléctricas capaces de operar de manera segura y confiable en ambientes de baja presión atmosférica y mayor exigencia para el aislamiento eléctrico.
Mientras a nivel internacional la industria migra de equipos de 145 kV hacia sistemas de 220 kV, Algunos proveedores han desarrollado soluciones específicas de 170 kV adaptadas a la realidad peruana. Estos equipos personalizados permiten cumplir con los Niveles Básicos de Aislamiento requeridos para operar en zonas de alta montaña, donde los estándares convencionales no son suficientes.
Perú destaca por su producción minera y por los retos tecnológicos que impulsa y por las soluciones especializadas que demanda, consolidando su posición como una de las potencias mineras más importantes del continente.