• “Nosotros somos más de 600 personas que queremos trabajar, y ellos son solamente alrededor de 30 o 40 compañeros que se están manifestando”.

La mina de Peñoles, ubicada en Cuencamé, Durango, se encuentra sin actividades desde semanas atrás, luego que un grupo de trabajadores reclama a través de un paro el pago de utilidades, aunque la empresa en su momento les avisó que este año no se tendrán. Esto derivó en una manifestación que se mantiene al día de hoy.

Por otro lado, otros empleados piden que se reanuden labores, pues ya son varias semanas sin trabajo, y por tanto sin ingresos para las familias; para ello acudieron este martes al Congreso del Estado de Durango, apelando al apoyo de los legisladores locales, pero también del Gobierno estatal.

“Si nos pueden hacer el favor de ir a quitar a otros compañeros que están manifestando un paro ilegal. Nosotros somos más de 600 personas que queremos trabajar, y ellos son solamente alrededor de 30 o 40 compañeros que se están manifestando y no nos dejan entrar a laborar”, expresó Daniel Aguayo.

Dijo, ya suman más de dos semanas sin trabajar y sin un sustento para decenas de familias en Cuencamé, que es donde se encuentra esta mina.

Asimismo, acusó que sus compañeros -lo que mantienen un paro en la mina- exigen cosas, primero empezaron con las utilidades y enseguida como al tener cuatro faltas se procede a despido injustificado, por lo que su demanda cambió a que no hubiera represalias.

“…y otras cosas que al final ahorita ya ni sabemos qué están pidiendo ellos, pero tienen cerrado el acceso y no nos dejan entrar a trabajar, y no nos queremos quedar sin sustento para las familias.La mina de Peñoles, situada en Cuencamé, Durango, ha estado inactiva desde hace semanas debido a un paro llevado a cabo por un grupo de trabajadores que reclaman el pago de utilidades, a pesar de que la empresa previamente informó que no habría utilidades este año. Esta situación ha desencadenado una manifestación que continúa hasta el día de hoy.

Por otro lado, otros empleados solicitan la reanudación de las labores, ya que han pasado varias semanas sin trabajo y, por ende, sin ingresos para mantener a sus familias. El martes pasado, se dirigieron al Congreso del Estado de Durango en busca de apoyo por parte de los legisladores locales y del Gobierno estatal.

"Queremos pedirles el favor de intervenir para poner fin a la manifestación ilegal de algunos compañeros. Somos más de 600 personas que deseamos volver al trabajo, mientras que ellos son solo alrededor de 30 o 40 individuos que están impidiendo nuestro ingreso", expresó Daniel Aguayo.

Aguayo señaló que ya han pasado más de dos semanas sin trabajar, lo que representa un grave problema para numerosas familias en Cuencamé, donde se ubica la mina.

Además, acusó a sus colegas que mantienen el paro en la mina de exigir diversas cosas. En un principio, comenzaron solicitando el pago de utilidades y, luego, expresaron preocupación por posibles despidos injustificados debido a faltas repetidas. Ahora, su demanda parece haber evolucionado hacia la solicitud de que no haya represalias.

"En realidad, no estamos seguros de qué están pidiendo en este momento, pero mantienen bloqueado el acceso y nos impiden trabajar. No podemos permitirnos quedarnos sin recursos para mantener a nuestras familias", agregó Aguayo.